Ovidio Guzmán se declarará culpable en Estados Unidos: audiencia clave este miércoles en Chicago
XY NEWS. Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se prepara para una audiencia clave este miércoles 9 de julio de 2025 en una corte federal de Chicago, donde se espera que cambie oficialmente su declaración y se declare culpable de varios cargos relacionados con el narcotráfico. La decisión forma parte de un acuerdo con fiscales estadounidenses que podría abrir la puerta a su colaboración con las autoridades de Estados Unidos y evitarle una cadena perpetua.
Este cambio de estrategia legal representa un giro trascendental en el caso de uno de los principales operadores del Cártel de Sinaloa, y llega tras años de persecución, detenciones espectaculares y procesos judiciales tanto en México como en el extranjero.
¿Quién es Ovidio Guzmán y por qué su caso es tan importante?
Ovidio Guzmán López, de 35 años, es uno de los hijos del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, actualmente preso en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos. Ovidio se convirtió en una figura clave dentro de la estructura delictiva tras la captura de su padre, y junto con sus hermanos conocidos como “Los Chapitos”, tomó el control de una parte del cartel.
El nombre de Ovidio alcanzó notoriedad internacional en 2019, cuando fue detenido y liberado pocas horas después por autoridades mexicanas durante el llamado “Culiacanazo”, un operativo fallido que convirtió las calles de Culiacán, Sinaloa, en un campo de guerra urbano.
En enero de 2023 fue recapturado, nuevamente en Culiacán, días antes de la visita del entonces presidente estadounidense Joe Biden a México, lo que desató una serie de especulaciones sobre presión política y coordinación binacional para su entrega.
Los cargos que enfrenta Ovidio Guzmán
En su primer comparecencia ante las autoridades estadounidenses, Ovidio se declaró no culpable de cinco cargos, entre ellos:
- Conspiración para distribuir narcóticos.
- Exportación de drogas hacia Estados Unidos.
- Participación en una organización criminal.
- Lavado de dinero mediante transacciones financieras ilegales.
- Uso y posesión ilegal de armas de fuego.
Los fiscales estadounidenses lo acusan de liderar operaciones clave de tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína, con rutas que involucran México, Estados Unidos, Colombia y otros países. Su papel habría sido central en la expansión del negocio del fentanilo, un opioide sintético responsable de una crisis sanitaria en territorio estadounidense.
Además, desde 2012, Ovidio Guzmán forma parte de la lista negra del “Kingpin Act”, una legislación que sanciona a personas y entidades involucradas en el narcotráfico internacional. Estados Unidos lo acusa de haber ordenado incluso el asesinato de un popular cantante mexicano por negarse a actuar en su boda, lo que retrata el nivel de impunidad y poder que tenía dentro del cartel.
El cambio de declaración: ¿por qué se declarará culpable?
Según documentos judiciales revelados a finales de junio, Ovidio firmó por primera vez una declaración formal de culpabilidad en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Posteriormente, pidió el traslado de su caso a Chicago, donde actualmente está detenido, y donde este miércoles podría formalizar su nueva postura legal.
Este cambio busca evitar un juicio prolongado y la posibilidad de cadena perpetua. También abre la puerta a que Guzmán López coopere como testigo en otros procesos judiciales, relacionados no solo con el Cártel de Sinaloa, sino también con temas de corrupción en México, uso de información privilegiada y conexiones políticas.
La experta del Instituto Brookings, Vanda Felbab-Brown, considera que esta colaboración podría ser clave para investigaciones en curso contra otros miembros del cartel, así como para entender la estructura financiera y logística de una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo.

La polémica entrega de familiares a EE.UU.
El caso de Ovidio no está aislado. En mayo pasado, el gobierno mexicano confirmó que 17 integrantes de su familia se entregaron voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos, aunque no eran requeridos formalmente por la justicia mexicana.
Esta “negociación” informal fue duramente criticada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien cuestionó la coherencia del gobierno estadounidense al tratar con miembros de un cartel al que ha calificado como una organización terrorista.
“Estados Unidos no negocia con terroristas, pero al parecer sí hace acuerdos con narcotraficantes. Vamos a pedir explicaciones formales sobre este caso”, declaró la mandataria en conferencia.
El episodio recuerda la entrega, en 2024, de Joaquín Guzmán López, hermano de Ovidio, quien también enfrenta cargos similares. En ese caso, se sospecha que “El Mayo” Zambada, uno de los criminales más buscados del país, fue engañado en un vuelo privado y entregado como parte de un acuerdo.
¿Qué viene después para Ovidio Guzmán?
Si este miércoles Ovidio Guzmán López se declara culpable oficialmente, su situación cambiaría radicalmente. Aunque las autoridades no han confirmado los términos del acuerdo, se especula que podría:
- Obtener una reducción significativa de su condena.
- Colaborar como testigo clave en procesos contra otros capos o funcionarios corruptos.
- Ingresar a un programa de protección de testigos, si su cooperación es considerada valiosa.
- Ser trasladado a una prisión de seguridad media en lugar de una de máxima seguridad, dependiendo del nivel de riesgo que represente.
Sin embargo, también se espera que las autoridades mexicanas soliciten información derivada de sus declaraciones para iniciar procesos en territorio nacional. En particular, la Fiscalía General de la República (FGR) ha mostrado interés en conocer datos sobre operaciones de corrupción, lavado de dinero y tráfico de influencias en sexenios anteriores.
Conclusión
La audiencia de este miércoles marca un hito en la lucha judicial contra el Cártel de Sinaloa. Si Ovidio Guzmán se declara culpable, su testimonio podría sacudir estructuras criminales y políticas tanto en México como en Estados Unidos. Su caso representa no solo un juicio individual, sino un punto de inflexión en la cooperación binacional contra el narcotráfico.
La expectativa es alta. Y aunque aún falta por conocer el alcance del acuerdo, una cosa está clara: el “Ratón” ya no se enfrenta solo al sistema, sino que está listo para negociar su futuro… y quizás, cambiar el rumbo de varias investigaciones en ambos países.
Autor: Lex Reyes.