Sheinbaum lanza demanda contra abogado de Ovidio Guzmán en medio de creciente temor por lo que pueda revelar sobre nexos entre Morena y el narco

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XY NEWS. La presidenta intenta desacreditar a Jeffrey Lichtman, defensor de “El Ratón”, mientras se intensifican las sospechas sobre los vínculos entre figuras del oficialismo y el Cártel de Sinaloa.

En una decisión que ha generado más preguntas que certezas, Claudia Sheinbaum anunció este lunes que su gobierno interpondrá una demanda por difamación contra Jeffrey Lichtman, el abogado defensor de Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”. El anuncio se da justo después de que Lichtman lanzara duras acusaciones contra el gobierno mexicano, señalándolo de ser “el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante”.

Las declaraciones del abogado, realizadas tras la audiencia en la que Ovidio Guzmán se declaró culpable de narcotráfico ante una corte en Chicago, han provocado una reacción inusualmente rápida y emocional por parte de la presidenta. Sheinbaum afirmó que “no se puede dejar pasar” este tipo de señalamientos, al tiempo que pidió a la Fiscalía General de la República y a su Consejería Jurídica, encabezada por Ernestina Godoy, preparar acciones legales.

¿Una demanda o un intento de silenciar lo que Ovidio pueda revelar?

El anuncio de Sheinbaum no puede separarse del contexto explosivo que rodea el caso de Ovidio Guzmán. El acuerdo alcanzado entre el hijo de “El Chapo” y el Departamento de Justicia de EE. UU. obliga al capo a cooperar ampliamente con las autoridades estadounidenses, proporcionando “información completa y veraz” sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa.

Esto incluye no solo rutas de trasiego de drogas y laboratorios clandestinos, sino también —y esto es lo más inquietante para el poder político mexicano— posibles vínculos con funcionarios, políticos, militares y policías en México. Analistas ya advierten que lo que Ovidio pueda revelar podría tener un impacto devastador en la imagen de Morena y de sus principales figuras.

No es casualidad que la reacción de Sheinbaum ocurra a menos de dos semanas de que se conociera el contenido del pacto de cooperación. La rapidez con la que la presidenta decidió judicializar las palabras del abogado de Ovidio revela el nerviosismo y el temor de que los señalamientos puedan escalar hacia lo que realmente aterra a Palacio Nacional: la exposición de los vínculos entre el narco y altos niveles del oficialismo.

Lichtman apunta al caso Cienfuegos: el precedente que Morena quiere borrar

Uno de los elementos más delicados de las declaraciones de Lichtman fue su referencia al caso del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, detenido en 2020 en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico y liberado tras presión del gobierno de López Obrador. En México fue exonerado y posteriormente condecorado, en un episodio ampliamente criticado por organismos internacionales y la prensa.

Lichtman no solo trajo ese caso al presente, sino que lo usó como ejemplo de cómo Morena ha protegido a personajes sospechosos con la narrativa de “soberanía nacional”, aun cuando las evidencias apuntaban a lo contrario. El caso Cienfuegos es un fantasma incómodo que ronda a Morena, y más ahora que se avecinan posibles nuevas revelaciones desde los tribunales de Chicago.

Sheinbaum se defiende, pero sus palabras suenan defensivas

Durante su conferencia de prensa, Claudia Sheinbaum intentó desmontar los dichos de Lichtman, pero la vehemencia de sus respuestas solo confirmó el nerviosismo de su administración. Dijo que el gobierno no tiene “contubernio con nadie”, que “trabaja para pacificar el país”, y que los señalamientos del abogado eran “una mentira”.

Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su insistencia en que la FGR “aclare” lo que ocurrió en el caso Cienfuegos. ¿Por qué reabrir un caso que su propio partido ya había cerrado con honores? ¿Por qué esta necesidad de limpiar a toda costa la imagen de un general que la DEA señaló como colaborador del narco?

El miedo real: que Ovidio nombre nombres

Lo que realmente aterra a Morena —y lo que podría estar detrás de esta demanda— es que Ovidio Guzmán hable con detalles. Que identifique políticos, militares, operadores financieros, campañas electorales y pactos que vinculen al Cártel de Sinaloa con estructuras de poder del actual régimen.

Hay versiones periodísticas y reportes de inteligencia que han sugerido en los últimos años una creciente tolerancia —cuando no colaboración— entre autoridades locales y federales con cárteles específicos, en especial en regiones clave como Sinaloa, Sonora, Chiapas y el Estado de México.

Si Ovidio confirma que esos lazos existen y que fueron determinantes para permitir su operación impune durante años, el gobierno de Morena quedaría severamente comprometido en términos de legitimidad, tanto nacional como internacional.

¿Un conflicto con EE.UU. en puerta?

La decisión de Sheinbaum de demandar a un abogado que representa a un testigo clave para el Departamento de Justicia de Estados Unidos podría abrir un nuevo frente de tensión diplomática. Washington ha dejado claro que no comparte información sensible con gobiernos que puedan estar contaminados por los intereses del crimen organizado.

Si el gobierno mexicano insiste en intervenir o desacreditar el proceso judicial en curso, Estados Unidos podría restringir su colaboración y reevaluar el grado de confianza que tiene en la administración de Sheinbaum. Esto podría afectar cooperación en seguridad, migración y economía, en un momento particularmente delicado para México.

Conclusión: la demanda, una cortina para ocultar el miedo

Lo que está en juego con la demanda anunciada por Sheinbaum no es solo una disputa legal, sino la credibilidad de un gobierno que lleva años negando nexos con el crimen organizado, mientras las pruebas, los pactos y los testimonios apuntan en otra dirección.

La reacción desproporcionada ante las declaraciones de un abogado estadounidense parece más bien una estrategia para intentar desacreditar, intimidar o silenciar lo que ya no se puede contener: que Ovidio Guzmán ha empezado a hablar… y podría arrastrar con él a más de un alto funcionario, incluso dentro de Morena.

El verdadero temor no está en las palabras de Lichtman. El verdadero temor está en lo que su cliente podría estar dispuesto a revelar.

Autor: Lex Reyes.

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