Dormir bien importa: las 3 posturas recomendadas y el peligro de una almohada demasiado alta
Duerme mejor desde esta noche: las tres posturas recomendadas (y qué evitar con tu almohada)
Introducción
Dormir bien no depende solo de cuántas horas duermes, sino también de cómo duermes. El experto en sueño Juan Nattex explica que ciertas posiciones favorecen la alineación corporal, mientras que una almohada demasiado alta puede desencadenar dolor de cuello y espalda. En su video viral y en declaraciones citadas por Infobae, Nattex describe las mejores posturas para dormir y advierte sobre los riesgos de elegir mal la altura de la almohada. infobae
En esta nota te explico sus recomendaciones, para qué sirve cada postura, cómo elegir el equipo de descanso adecuado, y cómo adaptarte si tu almohada ya te está pasando factura.
Las tres mejores posturas para dormir según Nattex
Nattex propone tres posiciones ideales para preservar la salud física durante el sueño:
- Boca arriba con almohada baja
Esta postura favorece la alineación de la columna vertebral, ya que permite que la espalda se mantenga recta sin forzarse. Con una almohada baja, se evita la sobrecarga en cuello y hombros. infobae - Dormir de lado (posición lateral), preferiblemente del lado izquierdo
Nattex sugiere que dormir del lado izquierdo tiene beneficios adicionales: favorece la digestión, mejora la circulación y ayuda a prevenir el reflujo gastroesofágico. Para que esta postura funcione bien, la almohada debe tener una altura que iguale el espacio entre el hombro y la cabeza, manteniendo el cuello alineado con la columna. infobae - Posición fetal moderada (de lado con las piernas ligeramente dobladas)
Según el experto, la postura fetal (semiencorvada) protege la espalda de forma natural y puede facilitar un estado de relajación profundo. Al limitar la extensión forzada de la columna, se reduce tensión muscular. infobae
Nattex advierte que dormir con almohadas demasiado altas —independientemente de la postura— puede provocar rigidez matutina, dolor de cuello y molestias a lo largo del día. infobae
Colchón y almohada: el complemento que marca la diferencia
Las posturas recomendadas solo funcionan si están acompañadas por un colchón y una almohada adecuados. Nattex señala también que:
- Un colchón demasiado firme puede generar puntos de presión en caderas y hombros.
- Por el contrario, uno demasiado suave puede hacer que la columna se curve como una hamaca, provocando carga en la espalda.
- En cuanto a la almohada: debe tener la altura justa para mantener la alineación entre la cabeza y la columna cervical. Si es muy alta, obligará al cuello a inclinarse hacia arriba, generando tensión constante. infobae
La combinación correcta de colchón y almohada es tan importante como la postura en sí.
Consejos prácticos para adoptar estas posturas
- Si duermes boca arriba, elige una almohada delgada pero firme para evitar elevar demasiado la cabeza.
- Si prefieres dormir de lado o en posición fetal, busca almohadas que completen el espacio entre tu cabeza y el hombro.
- Usa una almohada entre las piernas cuando duermes de lado para estabilizar la pelvis y alinear la columna.
- Evita dormir boca abajo si puedes: esa postura obliga al cuello a girarse y genera torsión en la columna.
- Evalúa tu colchón: si tiene más de 7–8 años o está hundido, podría estar forzando postura incorrecta.
- Cambia la almohada cada 1–2 años, pues va perdiendo soporte con el tiempo.
Por qué Gen X y Gen Z deben prestarle atención
- Gen X suele comenzar a notar rigidez cervical, dolor de espalda o molestias musculares: adaptar la postura al dormir es una de las estrategias más accesibles y efectivas para prevenir esas molestias.
- Gen Z, acostumbrado a rutinas de bienestar y salud holística, puede ver este tipo de consejos como una forma práctica de optimizar su descanso sin recurrir a gadgets: adaptar la postura y el equipo de cama es un “hack” real que se siente.